El actor argentino Michel Brown, que se hizo famoso por interpretar a Franco Reyes en la telenovela 'Pasión de Gavilanes' y que ha cosechado éxitos en México, Colombia y Estados Unidos, así como en otros mercados internacionales, volvió el año pasado a trabajar en Buenos Aires después de 23 años desde su último papel en su país natal.

Su regreso no es solo profesional, es un viaje emocional lleno de nostalgia, redescubrimiento y hasta desnudos. En una conversación íntima y sin filtros con The Latin Times y ENSTARZ ¡Latino! , el actor comparte cómo El hilo rojo se transformó en una experiencia que trascendió la pantalla.

Reencuentro con lo auténtico

"Hablamos muchas veces de volver a Argentina , pero esto... esto es algo único", dice Michel con una sonrisa. "Me pareció el híbrido perfecto: una película mexicana rodada en mi país, Buenos Aires, después de 23 años. Fue como volver a las calles por las que solía caminar para ir a la escuela, sentir de nuevo esas emociones que creía perdidas".

Michel Brown stars in Vix's El Hilo Rojo
Latin Times

Recuerda con detalle el contraste entre la vida cotidiana de alguien que ha vivido en México y la fuerza visceral que sintió al regresar a la ciudad que lo vio nacer. Ese regreso lo obligó, en sus propias palabras, a "neutralizar su acento" y reconectarse con un yo que había estado en suspenso.

Al hablar del intenso proceso creativo, Michel revela:

"Fue un viaje para mí en todos los sentidos: un viaje, la película y un viaje personal. Trabajé con un gran equipo de cineastas argentinos y la experiencia de caminar por esos barrios, esos recuerdos, me conmovieron profundamente".

Para la coprotagonista Carolina Miranda, fue "emocionante y hermoso ver a Michel atravesar el proceso de redescubrimiento de su ciudad natal". Al mismo tiempo, no dejaba de burlarse de él diciéndole que era una infidelidad "porque estaba vulnerable debido a esta reconexión. Su corazón estaba abierto y eso se nota en el trabajo".

Entre la pasión y la vulnerabilidad

La película, que explora la leyenda del hilo rojo del destino, le enfrenta a escenas profundamente íntimas. "La escena en la que, junto a Carolina, me encuentro completamente desnudo, expuesto frente a 35 personas que pasan sin parar... fue la primera vez en mi vida que me dije: '¡Qué profesión más rara tengo!'", confiesa entre risas. La audacia y la vulnerabilidad que requiere el proyecto le han llevado a explorar territorios tanto profesionales como personales, marcando un cambio notable respecto a su personaje televisivo habitual.

Cuando se le pregunta si ' El hilo rojo' es la película más sensual que ha hecho nunca, Michel responde con sincera modestia:

"Creo que sí. No pretendo encasillarme en un personaje o en un estereotipo. Aunque muchos me recuerdan por mi papel en 'Pasión de Gavilanes', en este proyecto no me siento limitada. La neutralidad que mantengo en mis personajes se convierte en un reto para mí, y eso es precisamente lo que lo hace tan especial".

Su reflexión se entrelaza con la pasión que la película evoca en cada escena, donde la tensión, el deseo y la intimidad se funden en una narrativa que trasciende lo convencional.

Para él, es muy especial que ese retorno a trabajar en Buenos Aires, a donde vuelve al menos una vez al año, haya sido de la mano de un proyecto mexicano, que además se consolidó en una de las sucursales de la famosa taquería mexicana El Califa. "Me encontré por casualidad con Carolina y le dije: ¿lo hacemos? y dijimos que sí!".

Indetenible

Michel Brown sigue con su carrera. "Acabo de terminar una película para la que todavía están trabajando en el título, que aún no puedo decir porque es para otra plataforma, y tengo dos series que se estrenarán en VIX, que espero que también se estrenen este año".

El mismo día que se estrenó 'El hilo rojo', también se estrenó otra de sus películas, 'Contigo en el futuro', en Prime Video. El actor argentino está de celebración: "Así que sí, con cinco proyectos. Muy contento, la verdad. Se juntó todo. Cinco proyectos completamente diferentes en cuanto a género y personajes. Así que estoy muy, muy contento".