Después de meses de malas noticias, Erik y Lyle Menéndez, los hermanos condenados a cadena perpetua por el asesinato de sus padres en 1989, podrían estar más cerca de recuperar su libertad. El gobernador de California, Gavin Newsom, ordenó una evaluación de riesgo que podría abrir la puerta a una posible clemencia, después de que otras vías legales para reducir su condena se hayan cerrado en los últimos meses.

Este movimiento llega en un momento en que el caso de los Menéndez ha captado nuevamente la atención del público, impulsado por la serie de 'Netflix Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story' y un documental de 2023 que presentó nuevas pruebas sobre los abusos que los hermanos aseguran haber sufrido a manos de sus padres.

Los Menéndez han pasado 35 años en prisión por los asesinatos de José y Kitty Menéndez en su mansión de Beverly Hills. Desde el principio, los hermanos argumentaron que actuaron en defensa propia tras años de abuso sexual, físico y emocional. Sin embargo, en su segundo juicio, se prohibió a los abogados mencionar estos antecedentes, lo que resultó en un veredicto de culpabilidad y una condena a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

A pesar del tiempo transcurrido, el caso sigue generando debate. Para algunos, los Menéndez son fríos asesinos que ejecutaron a sus padres por dinero. Para otros, son víctimas de un sistema judicial que ignoró el contexto de abuso en el que crecieron.

¿Qué significa la evaluación de riesgo?

La evaluación de riesgo ordenada por Newsom no analizará las pruebas de abuso ni las circunstancias del crimen, sino que determinará si los hermanos representan un peligro para la sociedad en caso de ser liberados.

Durante su tiempo en prisión, Erik y Lyle han sido considerados reclusos modelo. Han trabajado en programas de rehabilitación para otros internos y han mostrado signos de reinserción positiva. Estos factores podrían jugar a su favor en la decisión final.

Hermanos Menendez en 2023
CDC/Cortesía

El rol del nuevo fiscal de Los Ángeles

La decisión de Newsom llega después de que el nuevo fiscal de Los Ángeles, Nathan Hochman, rechazara la posibilidad de conceder a los hermanos un nuevo juicio. En una declaración reciente, Hochman minimizó la importancia de las pruebas de abuso, afirmando que no son relevantes en un caso de asesinato.

Estas declaraciones han causado indignación en los defensores de los Menéndez, incluida su familia, quienes emitieron un comunicado condenando la postura del fiscal. "El abuso deja cicatrices profundas y no puede ser ignorado", afirmaron.

La última esperanza: clemencia o resentencia

El próximo 20 de marzo, los Menéndez comparecerán en la Corte Superior de Los Ángeles para una audiencia de resentencia. Sus abogados buscan reducir su condena a 50 años de prisión con posibilidad de libertad condicional, lo que les permitiría solicitar su liberación inmediata.

Sin embargo, si la Corte rechaza la resentencia, la única alternativa que les quedaría sería la clemencia por parte del gobernador. Newsom, que está en su último mandato, ha prometido revisar cuidadosamente el caso y tomar una decisión basada en la seguridad pública.

El informe de evaluación de riesgo, solicitado por el gobernador, será clave en este proceso y se espera que esté listo en los próximos 90 días.

¿Podrían los Menéndez quedar en libertad?

El destino de Erik y Lyle Menéndez está ahora en manos de la justicia y la decisión política de Newsom. Si la evaluación concluye que no representan un peligro para la sociedad, su liberación podría ser inminente.

El caso, que ha sido objeto de fascinación y controversia durante más de tres décadas, podría estar a punto de cerrar un capítulo crucial en la historia criminal de Estados Unidos. ¿Se hará justicia o se repetirá el mismo error de hace 35 años?

Los próximos meses serán decisivos.

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